Recopilamos frases desde hace años y hay un patrón que se repite: el esfuerzo tiene buena prensa y la suerte no tiene ninguna. «La suerte no existe, existe el trabajo», «el que madruga encuentra», «no hay atajos». Todas ciertas a medias.
La formulación de Séneca es la que mejor ha envejecido precisamente porque no elige bando. Preparación y oportunidad son cosas distintas y hacen falta las dos; negar la segunda es tan ingenuo como confiarlo todo a ella.
Curiosamente, la gente que trata con probabilidades a diario suele ser la menos supersticiosa. Quien juega con cabeza —en spinbetterar.com, en una partida de cartas o en una quiniela— habla de límites, de porcentajes y de cuándo parar, no de rachas ni de amuletos. La frase motivacional la dejan para los demás.
Nos quedamos con una idea sencilla: el esfuerzo no garantiza el resultado, pero sí aumenta el número de veces que la oportunidad te encuentra despierto.